lunes, 26 de octubre de 2009
QUE TE CUESTA COMPAÑERO
A la dirigencia de los Partidos Políticos en los que militamos, en esta hora crucial para la Patria venezolana
Que te cuesta compañero
entender lo que te pido
No es asunto de dinero,
de maquinaria o partido,
ni de un cogollo tupido
repartiendo los corotos,
a cuenta de algunos votos
de la pasada elección
que se los prestó la gente
por razones de ocasión.
Ni en almuerzo en Maute Grill
ni en cena con pollo vil
ni con “guiski” muy sabroso,
saldrá el pueblo de este foso
en que el tipo aquel lo ha hundido.
Te lo vuelvo a repetir,
no es asunto de dinero,
de maquinaria o partido.
Se trata es de haber vivido
lo que a todos ha tocado,
y sentirse tan enojado
para no ofrecer terreno
espacio o lugar alguno,
en el que pueda ninguno
arrebatar la victoria,
que tendrá sabor a gloria,
con sueños de libertad,
para dejar de heredad
a los que vienen después
una patria en la que puedan
vivir sin ser sojuzgados,
pensar sin ser maltratados,
hacer sin ser confiscados;
MUCHO MENOS OBLIGADOS
a tolerar los soldados
haciendo de mandamases
hasta en el supermercado.
Es esta, y ninguna otra
la hora de los partidos.
no importa cual haya sido
su trayectoria pasada,
la Patria los llama ahora
a ser todos camaradas.
Venezuela está primero,
antes que alguna otra cosa;
y es ella quien llama al hijo
al que todo se lo ha dado,
a convertirse en soldado,
pero de liberación,
poniéndole el corazón,
el alma y los sentimientos,
a este esfuerzo tan inmenso
DE VOLVER A SER HERMANOS,
y tomarnos de las manos
y apretarlas fuertemente,
hasta que el yugo inclemente
haya desaparecido
Verdad, y un gran compromiso
es lo que te estoy pidiendo,
para no regar el piso
con la esperanza del pueblo.
Vendrá un congreso, un gobierno
de gente buena y honesta,
que acabará con la fiesta
con los dineros de todos,
y dará hasta a los beodos
un PAIS para vivir,
Y con orgullo en la piel
diran a grito pelado:
VENEZUELA, mi país,
LA TIERRA QUE ME HA ENGENDRADO,
POR ELLA JUEGO MI VIDA,
MI SOMBRERO Y MIS ZAPATOS;
y no quiero mojigatos
Que la vendan por 3 reales,
o por simple incomprensión,
que haga perder la sazón
a este sancocho cruzado,
amarillo, azul y rojo,
que ya cuece la nación.
Es verdad, no te lo niego,
es difícil el problema,
renunciar a la tarjeta,
dejar a un lado el emblema,
guardar un rato colores,
banderas y estratagemas,
afecta los intereses,
da pena propia,
no ajena.
Pero si la patria buena
necesita el sacrificio
pasaremos a la historia,
no como gente de vicio,
egoísmo o mezquindad,
sino como los que MAS
dieron a su gran nación,
todo su esfuerzo y tesón
acumulado en el tiempo
para cosechar los vientos
que anunciaban tempestades
convertidas,
entre todos,
en hermosas realidades.
No es lo que llaman consenso,
que no acabo de entender,
ni reparto en cuarto oscuro:
“toma el tuyo, dame el mío”;
eso se lo lleva el río
en la primera crecida,
pues la gente embravecida
reclamará su terreno,
y la esperanza de hoy
mañana estará perdida.
Una sola tarjetica,
no es mucho lo que pedimos,
los mejores candidatos,
que no los saquen de un saco,
ni vengan en caja de ace,
ni debajo de un sobaco.
Dios sabe que esa es la clave,
no hay cosa que él desconozca,
así que tú, ponte MOSCA
hoy hay que hacer lo correcto
y no tires en un cesto
este clamor nacional,
del que podemos ser parte,
o dejar en orfandad.
Que te cuesta compañero
entender lo que te pido
No es asunto de dinero,
de maquinaria o partido,
ni de un cogollo tupido
repartiendo los corotos,
a cuenta de algunos votos
de la pasada elección
que se los prestó la gente
por razones de ocasión.
Después no vale decir “ me equivoque otra vez, “. Los venezolanos no olvidaremos a los que ahora se atrevan a sacrificar intereses parciales a los que tienen derecho, para lograr la gran victoria posible de la democracia. No le estamos pidiendo a nadie que se suicide, sino que obtenga el reconocimiento futuro de los venezolanos, siendo capaz hoy, de demostrar a todos que PRIMERO ESTA VENEZUELA
domingo, 27 de septiembre de 2009

LA TARJETA UNICA:
BREVE DESCRIPCION DE LA SITUACION ELECTORAL EN VENEZUELA
Hacia la construcción de una nueva mayoría para el cambio
Nelson Rampersad MAS. Julio 2009
“Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.”
“De este modo, lo que es de máxima importancia en la guerra es atacar la estrategia del enemigo. ….”
(Sun Tzu, El arte de la guerra)
DE LA ESTRATEGIAUna alternativa para Venezuela distinta a la oferta de Chávez es objetivamente posible a condición de desplegar una estrategia que permita superar las limitaciones de crecimiento que ha evidenciado el campo democrático; que explote las contradicciones del gobierno y su deficiente ejecutoria y que desmonte su estrategia.
El país reclama un cambio, esto se ha venido evidenciando en cada proceso electoral desde 1998; la propuesta de modelo de estado y sociedad que finalmente propone Chávez, solo es acompañada por una minoría de quienes votan y tiene el rechazo de quienes se abstienen y quienes han votado en su contra, que son la mayoría abrumadora de los venezolanos. La oposición por su parte solo ha recogido en cada evento electoral, el rechazo abierto de un amplio sector de la sociedad a la opción Chávez, pero también esa expresión electoral es una minoría, insuficiente para lograr una victoria electoral que de inicio a un cambio. Las formaciones políticas constituidas en oposición sufren también las limitaciones que implican el rechazo de quienes se abstienen y de los que votan por Chávez. De esta manera; dos minorías alimentadas básicamente por el rechazo mutuo han configurado una polarización política excluyente e irreflexiva donde ha sido imposible encontrar algún punto de reconocimiento que pueda abrir el camino de una sociedad política tolerante y consensual. Desde esta perspectiva no habrá salidas para Venezuela como lo reclama la inmensa mayoría de la sociedad sino, imposición, con el consiguiente riesgo que ello implica, de que esa confrontación tome el camino de la violencia y que ello, termine por configurarse un régimen abiertamente dictatorial.
La polarización política Chávez - oposición ha operado de manera determinante a favor de Chávez; el rechazo al pasado es un sentimiento generalizado en la sociedad, el NO VOLVERAN que como lema de batalla esgrime Chávez responde a ese sentimiento que él ha sabido interpretar correctamente y ha utilizado como estrategia en cada evento electoral y político que hemos vivido en estos 10 años; la ausencia de una propuesta alternativa desde el campo opositor durante todo este tiempo la ha hecho percibir como una opción restauradora del viejo régimen político. La oposición ha venido reaccionando frente a cada iniciativa de Chávez de manera refleja, urticante, sin valorar lo que se rechaza y ello no ha servido mas que para aceptar el inconveniente esquema de polarización planteado por Chávez. Su consigna CHAVEZ VETE YA se encuentra también con un sentimiento de una buena parte de la sociedad que finalmente se expresa votando por la oposición pero que no encuentra en esta tampoco una opción de futuro conveniente para el país; con el consecuente riesgo de que se agote ese sentimiento por la frustración de tantas elecciones perdidas.
Es imprescindible tener conciencia y la convicción de que una alternativa distinta a la de Chávez es posible; de llegar a esa certeza solo resta construir una estrategia. Es lo que aquí proponemos.
LA ALTERNATIVA
• La concepción de una estrategia política
– Desmontar la polarización como estrategia de Chávez
– Desmontar la abstención
– Crecer de los jóvenes nuevos inscritos
– Crecer del Chavismo que rechaza el proyecto Chávez
– Realineamiento de las fuerzas del cambio
• Proyecto
• Organización amplia
• Una tarjeta
• primarias
SIGNIFICACION DE LOS RESULTADOS DE LAS VOTACIONES 1998-2009
1993.- Lo que evidencian los resultados electorales del año 1993 (presidencial) es un hecho de significación histórica demasiado importante como para que en su momento no fuera percibido en su real dimensión por el liderazgo político del País y ni siquiera por quien fue electo Presidente de la República, Rafael Caldera, primer obligado a interpretar y administrar la “voluntad popular” expresada en ese momento. La ausencia de tal reflexión nos obliga a 16 años de ese evento a tratar de sintetizar la significación del comportamiento electoral de entonces y a valorarlo como la expresión de un hecho social incomprendido que aún tiene su influjo y que gravita con mucha fuerza en la conducta electoral de los venezolanos de estos días.
En efecto, en esta elección, el electorado fragmentó la dureza del voto bipartidista que se había consolidado desde 1958; los candidatos del eje bipartidista (Claudio Fermín y Oswaldo Álvarez Paz) apenas alcanzaron entre ambos el 27% de los electores inscritos, perdiendo por primera vez su hegemonía desde la instauración del régimen, los candidatos que se separaban abiertamente del predominio de AD y COPEI (18 en total) alcanzaron el 33% del universo electoral ganando la elección Rafael Caldera con apenas el 17.65%. La abstención fue el hecho más notable en esta elección (fue la ganadora) ubicándose en 39,8 %, más del doble de la registrada en la elección anterior de 18% (1988) mostrando el desinterés de los ciudadanos por ese hecho democrático que por primera vez se expresaba con tanta fuerza (ver tabla de abstención) y que aún hoy sigue (aunque bajando) siendo un registro que no puede obviarse a la hora de hacer cálculos electorales y de establecer estrategias ganadoras en próximas elecciones.
El bipartidismo bajo su votación (en 1993) a poco más de un tercio (2.581.355 votos) de lo que había sido su votación anterior (1988), cuando entre Carlos Andrés Pérez y Eduardo Fernández capitalizaron 6.823.904 votos (74 % del electorado) ; los partidos ejes y pilares del régimen, AD y COPEI sumaban para esa elección 6.791.457 votos y en 1993 se reducían a 2.546.494. El número de partidos que presentaron formulas electorales en 1993 fue de 48 organizaciones mostrando la más grande fragmentación partidista registrada hasta ese momento desde 1958; igual ocurría con la postulación de candidatos (18 en total); en resumen la elección presidencial del año 1993 expreso sentencias muy duras para el régimen democrático vigente. Haber comprendido que el modelo democrático que habíamos experimentado por 35 años se había agotado y que el mismo no era suficiente para satisfacer el reclamo social y político de los ciudadanos era imperioso; se imponían cambios sustanciales y radicales no solo en lo que se refiere a las instituciones del estado que se mostraban ineficientes para dar repuestas y soluciones a un país que se modernizaba a gran velocidad y que por el contrario, se convertían en fuertes murallas de contención a la creciente demanda de participación , sino también, en el modelo productivo sostenido sobre el espejismo petrolero; también la relación clientelar y dadivosa entre estado y sociedad que termino por destruir en el ciudadano la virtud del estudio y del trabajo como pilares de la construcción de un país solido; y se hacía demasiado evidente la creciente desigualdad precursora de una fractura social de grandes dimensiones que iba a convertirse en el motor de cualquier conducta política imprevisible del pueblo en el futuro .
Lo verdaderamente sorprendente del liderazgo político de ese momento fue el no haber reflexionado sobre estos asuntos tan cruciales para la vida social y política del país y no haber advertido los peligros que sobre Venezuela se cernían. Caldera como jefe de estado no advirtió esta encrucijada. No hubo cambios en su gobierno, nada sucedió; fin del proyecto político sobre el cual se había venido construyendo el país y que fue llamado el “pacto de Punto Fijo”.
• Un ciudadano fiel al hecho electoral pilar de la democracia, decepcionado por la inconsecuencias del régimen, le daba la espalda y se quedaba en su casa (39.8% de abstención), debilitamiento drástico del voto como instrumente fundamental de la democracia.
• Apenas 17.6% de los electores eligen al presidente alarmante precariedad de su legitimidad
• Los partidos ejes del sistema democrático ven migrar a sus decepcionados votantes hacia la abstención o formulas experimentales ; fin del bipartidismo como elemento sostén de la democracia
• La alta proliferación de candidaturas y partidos postulantes evidenciaban la búsqueda de una alternativa al agotamiento bipartidista.
DESPLOME DEL BIPARTIDISMO
RESULTADOS ELECCION PRESIDENCIAL 1988
C.A.P FERNÁNDEZ OTROS ABSTENCIÓN ELECTORES
3.868.843
42 % 2.932.277
32% 700856
7% 1.660.887
18% 9.185.647
100%
Total Bipartidismo
6.801.720
74%
RESULTADOS ELECCION PRESIDENCIAL 1993
CLAUDIO OSWALDO CALDERA OTROS ABSTENCION ELECTORES
1.325.287
14% 1.276.506
13% 1.710.722
18% 1.516.701
16% 3.859.579
39% 9.688.795
100%
TOTAL BIPARTIDISMO
2.601.793
27%
1998.- Los resultados electorales de este año es la respuesta popular a la anomia institucional dejada en el quinquenio anterior; si el voto en 1993 se diluía sin fuerza entre cuatro opciones que no sobrepasaban el 18% ninguna de ellas y una gigantesca abstención, en esta oportunidad las definiciones electorales fueron mas claras y contundentes; el reclamo de un cambio radical totalizaban el 96% de los votos emitidos 6.286.846 que se repartían entre Henrique Salas Romer (2.613.161- 39,97 % de los votos emitidos) y Hugo Chávez Frías (3.673.685 - 56,2% de los votos emitidos) . 4.024.729- (36,55% del electorado) se quedaban en sus casas también como expresión de inconformidad. El mandato popular era claro y esperanzador ya que ambos candidatos sostuvieron en sus discursos electorales su disposición a llevar adelante cambios profundos y radicales además de las más duras críticas al viejo sistema político, a sus partidos y a sus líderes. Luis Alfaro Ucero único candidato que expresaba al viejo régimen apenas alcanzaba los 27.586 votos, 0,42 %; el partido del cual era fundador e indiscutible caudillo no lo respaldo. Los partidos AD y COPEI otrora ejes fundamentales del sistema político surgido en 1958 lograban escasamente 730.000 votos entre ambos. Tanto el régimen político, sus partidos y lideres quedaban sepultados en medio de una insurrección electoral que abría grandes expectativas. Venezuela se encontraba en el umbral de un proceso de cambios, quienes asumían la responsabilidad de conducirlo estaban obligados a sinterizar como expresión única la voluntad del electorado: Un cambio.
PRESIDENCIAL 06/12/1998
CHAVEZ SALAS ABSTENCION ELECTORES
3.673.685 2.613.161 4.024.729 11.013.020
33,36% 23,73% 36,55% 100%
UNA ESPERANZA CAMBIO FRUSTRADA
1.- Elección presidencial 1998
57% del electorado votan por candidaturas que en si
mismas expresaban un cambio (Chávez-Salas), 36% se quedan en sus casas como expresión de desaliento y frustración.
CONSTITUYENTE Y POLARIZACION POLITICA
“CHAVEZ VETE YA”
La convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente en 1999 dio como resultado un polémico texto constitucional que entro en vigencia el 30 de diciembre de ese mismo año. Tanto la convocatoria , la naturaleza (poder originario), como las bases para la elección de los representantes del pueblo en la Asamblea Nacional Constituyente fueron de un alto nivel de confrontación política; no así los temas cruciales que debía debatir la Asamblea que se quedaban fuera del debate público; lo que se discutía era meramente político; la Constitución del año 1961 no preveía ninguna forma de convocar dicha Asamblea Constituyente, de manera que el decreto presidencial que la convoca era supra-constitucional lo que desato una feroz resistencia en los sectores distintos al chavismo aún cuando la idea en si mismo contaba con un amplísimo respaldo popular ( en fin de cuenta la “constituyente” era el cumplimiento de la principal propuesta electoral de Chávez y por la que había sido electo); el extraordinario poder y facultades dado a la Asamblea mediante sentencia del Tribunal Supremo de Justicia dejaba al país con una debilitada y dudosa constitución lo que radicalizaba aún más las posiciones entre quienes defendían la iniciativa constituyente y quienes se oponían; la manera como fueron electos los diputados (KINO) fue la primera gran burla de Chávez a la soberanía y al pluralismo lo que dio inicio a una conducta del régimen de excluir o reducir al mínimo cualquier expresión opositora o divergente lo que se convertiría en signo permanente del gobierno y propósito político fundamental como condición para la instauración de un sistema personalista de gobierno, Todo esto termino por perfilar el esquema polarizarte de signo exclusivamente político que ha caracteriza la confrontación hasta nuestros días. Estrategia de confrontación política.
Un contexto político distinto en el momento constituyente hubiera dado cabida a una propuesta de transformación del País consensuada, mejor internalizada por los ciudadanos; correspondía a Chávez marcar esa pauta y a la oposición buscarla y entrar en el debate sustancial del contenido de una nueva carta magna. Pero los factores políticos que lideraban al país (gobierno y oposición) ignoraron el mandato popular, la gente reclamaba un cambio, tanto los que votaron por Chávez como quienes lo hicieron por Salas eran los mismos pero se opto por la confrontación política desprovista de una propuesta de cambio clara que respondiera a las expectativas de la gente.
Todo proceso de cambio como el que se reclamaba, profundo y radical, implicaba por una parte una férrea resistencia de quienes iban a ser desplazados del poder y de la otra, una débil comprensión de sus propósito por parte de quienes lideraban los cambios. Este tipo de cambios institucionales son una especie de salto en el vacío, una nueva constitución cabalgando sobre viejas instituciones genera una situación caótica, un nuevo liderazgo lleno de improvisación y de confusión sobre el proceso mismo eran sin duda un salto hacia la nada. Se imponía un consenso para avanzar hacia los cambios que por tantos años se habían postergado; pero ese no fue el camino. La oposición vislumbro en Chávez a un dictador y la constitución aprobada era “un traje a la medida del tirano”, frente a un tal razonamiento se imponía una exigencia preliminar para iniciar un cambio en el país; salir de Chávez, “Chávez vete ya” fue la consigna que sintetizo la disposición de las fuerzas opositoras. Esa consigna se fue acerando en la conciencia de millones de venezolanos que la han venido expresando de múltiples maneras desde aquel entonces hasta nuestros días; gigantescas marchas de protestas contra el gobierno eran galvanizadas por ese consigna; ese inmenso movimiento popular que cubría toda la geografía nacional se convirtió en la “masa irracional” en que se convierten este tipo de movimientos, una sola psicología las movía; en estas circunstancia la responsabilidad personal y la cultura democrática aprendida se diluyen en la masa capaz de cualquier cosa al llamado del líder y para ellos (los lideres), la consigna de guerra era “Chávez vete ya” . ¿Qué había más allá de esa consigna, a dónde conduciría todo ese poderoso movimiento? Esto no era motivo de preocupación ni para los líderes ni para la gente; todo ello condujo a que un inédito movimiento cívico que en su momento más estelar (11 de abril del 2002) fuera acompañado por un grueso número de oficiales de las fuerzas armadas y Chávez se viera obligado a renunciar; para que unas pocas horas después de que esa consigna se materializara, le veíamos el rostro a una aberrante dictadura que nadie quiso defender y que apenas duro en Miraflores. Chávez resurgía de este suceso débil pero con la razón política a su favor y la oposición no tenía maneras de evitar ser señalada como golpista y fascista, perdiendo la razón política. Nadie hoy reivindica ese golpe, aún sigue huérfano, pero en su momento nadie lo condeno de manera abierta y pública con la contundencia que lo requería la circunstancia, lo que evidencia por lo menos una complicidad de de todos los sectores políticos. Lo significativo de estos eventos para el liderazgo democrático es que la proposición de salir de Chávez constituye por lo menos una actitud irresponsable si ella no está acompañada de una formulación alternativa coherente y ampliamente compartida; el riesgo es Carmona; sea cual sea la forma en que se llegue a Miraflores, si no se tiene definida a la nueva Venezuela y si no hay evidencias perceptibles para ese cambio en los actores políticos que la proponen.
El influjo de la consigna “Chávez vete ya” era tan fuerte y la terquedad de Chávez en escindir al país tan consistente que ese gran movimiento popular retomo las calles un mes después para seguir con su protesta y su pretensión de salir de Chávez y así continuo mes a mes hasta el paro petrolero que tampoco produjo la esperada salida de Chávez; este paro infructuoso que significo el despido de más de 20.000 trabajadores de la industria petrolera se producía con la esperanza de una salida extra constitucional similar a la del 11 de abril, pero en esta oportunidad con la oposición de algunos sectores del campo opositor que se separaban abiertamente de las salidas golpistas y se encaminaban a buscar salidas constitucionales; en esa oportunidad algunos sectores políticos propusieron un referendo consultivo, que aunque no fuera vinculante tendría un valor político inmenso si era ganado; el CNE convoco ese referendo el mismo día en que se convocaba el paro indefinido , lo que mostraba una fisura interna en el campo opositor en relación al “modo” de enfrentar a Chávez , pero ambas opciones, coincidentes con la idea de “Chávez vete ya” . Esa misma concepción presidió el referendo revocatorio, las elecciones regionales siguientes, las frustradas parlamentarias del 2005, las presidenciales del 2006, el referendo de la reforma del 2007, nuevamente las regionales del 2008 y el referendo de la enmienda del 2009. Ninguna propuesta de cambio; ninguna iniciativa que de alguna manera intentara sintetizar como propuesta alternativa la fuerte propensión al cambio que aún se encuentra instalada en la conciencia de los venezolanos, solo CHAVEZ VETE YA como expresión del rechazo a una propuesta de cambio que no es admitida por una porción muy grande de venezolanos.
Si bien el simple rechazo al gobierno y a la propuesta Chávez no es suficiente para producir un cambio en el país, es necesario reconocer en esta disposición de un amplio sector del pueblo una muralla de contención al propósito chavista.
LA OTRA CARA DE LA POLARIZACION:
“NO VOLVERAN”
Si quien llegaba a Miraflores en 1998 (Chávez) con tan amplio respaldo, tanto, que horas después alcanzaba más de 80% de popularidad (según encuestas de la época) hubiera logrado desentrañar la significación histórica del “mandato popular” expresado en esas elecciones y se hubiera puesto a la cabeza de todos los que reclamaban un cambio, otra fuera la historia. Pero Chávez opto por liderar una porción del país; los que votaron por él. Vio en el resto de los venezolanos a sus enemigos y vio en su propia votación y en la debilidad y casi extinción de los partidos tradicionales la oportunidad de construir una poderosa base popular desde el gobierno, que pudiera sostenerlo indefinidamente en el poder y construir un mito en torno a si mismo antes que un país. Así, Chávez también se colocaba de espaldas a ese 96% de venezolanos que acababan de sepultar a un régimen con la esperanza del advenimiento de un país mejor. Su primera gran iniciativa “la constituyente” que como ya se dijo fue su propuesta electoral central, se convertía en el ariete para intentar liquidar a sus adversarios políticos. La consigna NO VOLVERAN, se reconocía en uno de los elementos que conformaron la voluntad de cambio expresada por el pueblo en las urnas: NO AL PASADO.
La experiencia muestra que para alcanzar cambios institucionales radicales, para lograr transiciones entre dictadura y democracia se requieren liderazgos fuertes; pero ello solo no basta, es imprescindible un juicio crítico claro de lo que se quiere cambiar y qué de ello (de lo que se quiere cambiar) debe preservarse, porque el cambio nunca es absoluto; y por supuesto deben tenerse claras las líneas maestras de lo que se quiere construir. La aventura de un cambio institucional debe contar además con la destreza y la experticia de un líder político que pueda adelantar esa iniciativa al menor costo social posible, que sea capaz de construir consensos.
Chávez es un líder fuerte sin duda alguna, pero carece de los demás atributos; la definición del cambio que se propone ha tardado 10 años en tomar cuerpo: “El oráculo del guerrero” dio paso al “árbol de las tres raíces”, luego el proceso se convirtió en “la revolución bolivariana” y finalmente en el “socialismo del siglo XXI”; pero todas esas definiciones han sido incomprendidas por sus propios adherentes e incluso rechazadas, como ocurrió con la reforma constitucional; el sostenimiento de Chávez en el poder responde básicamente al rechazo de sus electores a un retorno al pasado que presienten que está representado por la oposición, sentimiento este que Chávez fortalece a cada instante porque sabe que, por ahora ,esa percepción sigue siendo su único sostén y justificación. Esta es su estrategia y ha probado su eficiencia en todos los procesos electorales
2.- Referendo Que convoca a la asamblea Nacional Constituyente
CONSTITUYENTE 25/04/1999
SI NO ABSTENCION ELECTORES
3.630.666 300.233 6.850.747 11.022.031
32,94% 2,72% 62,16% 100%
La gigantesca abstención registrada en esta consulta no puede explicarse sino por la incomprensión de un liderazgo político debilitado frente a un hecho de tal trascendencia; el incremento de la abstención entre la elección presidencial y este referendo está constituida por quienes votaron en el 98 por Salas. Solo quienes habían votado por Chávez en 1998 votaban SI. Esa abstención posteriormente se iría decantando hasta configurar la amplia base opositora que se expresa consistentemente en cada evento electoral. Desde la misma convocatoria Chávez lograba escindir a la sociedad que buscaba un cambio y la incipiente oposición entraba en el juego de la polarización
3.-Aprobación de la constitución
REFERENDO APROBATORIO DE LA CONSTITUCION 15/12/1999
SI NO ABSTENCION ELECTORES
3.301.475 1.298.105 6.041.743 10.860.799
30,40% 11,95% 55,63% 100%
Chávez mantiene la votación que lo eligió; la amplia voluntad de cambio expresada por los electores en 1998 se dividía entre los esperanzados chavistas (30.4%), los que votaban claramente NO al cambio propuesto por Chávez en su Constitución (11.9%) y una aún muy dura abstención que seguía expresando decepción, frustración y ahora también un rechazo al esquema polarizarte impuesto por Chávez y ya admitido por la oposición
4.- Elecciones año 2000
CHAVEZ ARIAS CLAUDIO ABSTENCION ELECTORES
3.757.773 2.359.459 171.346 5.120.464 11.720.660
32% 20% 1% 44% 100%
Chávez sube ligeramente su votación a partir del millón de nuevos inscritos; el duro discurso anti-Chávez de Arias hacen converger en su candidatura al 1.298.105 votantes que rechazaron la aprobación de la constitución y a cerca de un millón de electores que se habían abstenido de votar en el referendo aprobatorio como expresión de rechazo igualmente. Esta elección mostraba una limitación de Chávez para crecer de las esperanzas de cambio contenidas en buena parte de la abstención y en el mismo voto opositor; Esa polarización ya excluyente, e intolerante se había constituido como fuerza real. El campo de crecimiento de la oposición estaba en la abstención y el de Chávez en los nuevos electores
5.- Referendo Revocatorio
REFERENDO REVOCATORIO 15/08/2004
NO SI ABSTENCION ELECTORES
5.800.629 3.989.008 4.222.269 14.037.900
41,32% 28,42% 30,08% 100%
Estas votaciones fueron precedidas de un movimiento cívico sostenido durante 4 largos años de protestas, marchas, manifestaciones y golpe de estado que perfilaron con más fuerza la confrontación política: “CHAVEZ VETE YA” , y “ NO VOLVERAN”, cobraban la dimensión de una sociedad definitivamente escindida en el borden line de una confrontación civil de naturaleza violenta por la acumulación de odios durante esos años ; la elección misma fue un viraje de la estrategia de la oposición para encaminarse a buscar salidas institucionales a la larga tensión generada por la confrontación política. Chávez subía su votación en más de dos millones de votos provenientes fundamentalmente de los 2.317.240 nuevos inscritos mediante la misión identidad y las misiones sociales; la oposición a su vez incrementa su votación en 1.450.000 provenientes de la abstención (900.000) de los 171.000 votos obtenidos por Claudio Fermín y de 350.000 votos declarados nulos en el año 2000. La abstención ha venido operando como una limitante para la oposición mientras los nuevos electores se afiliaron con Chávez.
6.- Elecciones presidenciales 2006
PRESIDENCIAL 2006
CHAVEZ ROSALES ABSTENCION ELECTORES
7.309.080 4.292.466 3.994.380 15.784.777
46,30% 27,19% 25,31% 100%
En esta elección Chávez se propuso alcanzar los diez millones de votos, lo que suponía consagrar su hegemonía al alcanzar el 63% de los electores inscritos, esta pretensión solo sería posible si Chávez convertía en votos a su favor al millón setecientos mil nuevos inscritos, y convertía en sus adherentes a un millón de abstencionistas o bajaba en un millón los votos opositores pasándolos a sus filas; salvo la de los nuevos votantes las otras dos opciones no eran posible por el evidente contenido de rechazo a Chávez de los abstencionista y la radicalidad anti-chavista del voto opositor. Esta quimera de Chávez debe quedar registrada como una limitación electoral real que tiene Chávez para ampliar su campo de apoyo.
Sin embargo esta votación ha sido la más alta lograda por Chávez incrementando su votación en 1.500.000 votos provenientes básicamente de los nuevos electores. La oposición logra apenas subir su votación en 300.000 votos provenientes nuevamente de los que han venido abandonando la posición abstencionista (200.000) y de unos 100.000 nuevos inscritos.
Desde el año 1999 en ocasión de la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente Chávez ha visto subir hasta duplicar la votación que obtuvo en 1998 y ese incremento ha provenido en su totalidad de los nuevos inscritos. Por su parte la oposición también ha duplicado su votación desde 1998 y ese incremento ha tenido su origen en la activación de una buena parte la abstención convirtiéndola en una conducta política positiva logrando que voten; poca o ninguna influencia ha tenido el mensaje de la oposición en los nuevos electores y el desmontaje de la abstención a favor de la oposición ha tenido que ver mas con el creciente rechazo a Chávez que con una propuesta de sociedad genuina construida por los factores opositores.
7.- Reforma 2007
REFORMA DE LA CONSTITUCION 02/12/2007
SI NO ABSTENCION ELECTORES
4.379.392 4.504.354 7.354.062 16.109.664
27,18% 27,96% 45,65% 100%
Esta votación refleja la complejidad de la conducta electoral de los venezolanos, su madures política, y su consistente disposición a alcanzar un cambio que no ha llegado y que se le ha hecho esquivo desde las elecciones de 1993; contrastando con la incomprensión del liderazgo político (gobierno y oposición) sobre las conveniencias y los intereses de la sociedad venezolana, sobre la correcta interpretación de la “voluntad popular” que ha colocado a la conducción política en una falsa disputa de signo excluyente; de una parte Chávez erróneamente homologa su creciente popularidad con su pretensión de imponerle a la sociedad un modelo de estado que para todo el mundo (menos para él por supuesto) ha mostrado su fracaso donde quiera que se impuso, que ha mostrado el horror humano que significa la supresión de la libertad y el desconocimiento de la personalidad y del individuo; reexportando ese socialismo desde la sepultura cubana; no otra cosa fue su propuesta de reforma constitucional; afectación a toda propiedad, afectación a la libertad, alta concentración del poder en sus manos e incontrolada discrecionalidad; desdibujamiento del modelo histórico de división político territorial existente en el país y que ha tenido su sustento en la federación de provincias que da origen a Venezuela; supresión de la descentralización. De otra parte la oposición desprovista de una propuesta alternativa no hizo más que ratificar la percepción “restauradora” que de ella se tiene, desconociendo igualmente la disposición a un cambio que se ha hecho tan fuerte en la sociedad pero receptora pasiva del duro voto anti-chavistas.
En esta oportunidad la abstención sube 3.359.682 potenciales votantes para colocarse en 7.354062 abstencionistas (46%). Ese incremento de la abstención proviene predominantemente de la deserción de 2.900.000 votos chavistas que no acompañaron la aberrante reforma propuesta por Chávez, pero que no votaron NO porque eso tampoco era una opción de cambio, eso era el pasado y ese pasado no volverá. Los cerca de 324.000 nuevos votantes se colocan también mayoritariamente en la abstención y por primera vez no le transfieren nada a Chávez. Por su parte la oposición solo crece 200.000 votos. Hay aquí una sentencia muy clara que de no ser interpretada correctamente y de no tomarse decisiones políticas oportunas estaríamos dejando en manos de la impunidad chavistas el destino del país y la esperanza de un pueblo; casi 12 millones de venezolanos de un universo electoral de 16 millones rechazan el modelo propuesto por Chávez, unos votando y otros con una abstención activa le decían NO al proyecto Chávez. No percibir ese gigantesco rechazo a la propuesta Chávez y no construir una opción de cambio y transformación donde quepan todos ellos como un solo pueblo no sería otra cosa que ceguera política.
8.- Elecciones regionales 2008
REGIONALES 2008
OFICIALISMO OPOSICION ABSTENCION ELECTORES
5.560.941 4.407.261 6.586.216 16.887.734
32,93% 26,10% 39,00% 100%
A un año de ese extraordinario evento electoral como fue la derrota de la propuesta de reforma de la constitución formulada por Chávez a manos de los propios chavistas, la oposición no pudo apreciar esa desmovilización que representaba la mitad de los votos obtenidos por Chávez en la elección presidencial del 2006 ; y en lugar de diseñar una propuesta alternativa que pudiera ser representada por cientos de candidatos a alcaldes y gobernadores no como expresión de la “unidad opositora” sino como propuesta susceptible de atraer a esa inmensa porción de chavistas que se habían sumado a la abstención , se enfrasco en una batalla interna para repartirse las pocas expectativas que producirían su sola votación. ¿Ceguera política?.
Estas votaciones no representaban un cambio constitucional como si lo era la reforma en 2007, y la oferta opositora no podía deslastrarse del “Chávez vete ya” lo que hizo que cerca de ochocientos mil chavistas que se habían abstenido de votar por la reforma retornaran a Chávez, así como también la mitad de los 800.000 nuevos electores. Por su parte la oposición perdía cien mil votos con sus formulas propias. La disidencia chavista alcanzaba 460.000 votos, localizados en Barinas, Guárico, Carabobo, Portuguesa, Monagas y Trujillo
9.- Enmienda 2009
ENMIENDA 2009
SI NO ABSTENCION ELECTORES
6.310.482 5.193.839 4.941.439 16.652.179
37,90% 31,19% 29,67% 100%
El voto Chávez aún se encuentra afectado por la deserción del 2007, un millón trescientos mil electores que lo acompañaron en la presidencial no votan por la reelección indefinida solicitada por Chávez, pero recupera cerca de 800.000 mas de los casi tres millones perdidos en 2007.
La abstención se reduce en 1.600.000 y esa masa electoral tan significativa se divide en partes iguales entre el SI y el NO. Chávez sube 800.000 y la opción del NO sube igual 800.000 votos.
En la abstención aun queda 1.383.000 electores provenientes del campo chavista.
La abstención sigue siendo el gran campo de crecimiento de una alternativa distinta de Chávez y de la restauración
Evolución de la abstención como expresión política y posibilidades de crecimiento a partir de ella
ESTRUCTURA DE LA ABSTENCIÓN 2009
Abstención Forma Año
1.600.000 Crónico 1988 - 2009
1.958.000 Rechazo Chávez - Oposición 1993 - 2009
1.383.000 Desertores Chavistas Rechazo Chávez - Oposición 2007 - 2009
Total abstención 4.941.000 2009
EXPECTATIVA 2010 PARA UNA ALTERNATIVA
Votos oposición Votos
Propia votación 2009 5193839
Nuevos Inscritos ¿?
Abstencionista chavistas 1.383.000
Abstencionistas desde 1993 1.958.000
Votantes Chavistas contra proyecto Chávez 1.517.000
Total alternativa 10.051.839
COMPORTAMIENTO ELECTORAL DEL VENEZOLANO 1998-2009 (RESUMEN)
• Lo que subyace en la motivación electoral del venezolano durante estos últimos años es un profundo sentimiento de cambio; esa determinación puso fin al régimen que surgió en 1958; esa es la lectura de los resultados electorales de 1993 y 1998. Lideres y partidos del viejo régimen quedaban sepultados en esas dos elecciones. Con la elección de Chávez se abría para Venezuela una expectativa de cambio que tenía el respaldo del 96% de los votos emitidos en 1998 pero con un abstención del 40% nunca antes vista en elección alguna, que se evidenciaba también como rechazo al régimen.
• Chávez fractura esa amplia unidad del pueblo y se dispone a construir una base política propia a partir de su votación y de la debilidad de los partidos y el liderazgo tradicional; eso lo lleva a dividir a los venezolanos entre sus adherentes y sus enemigos. La “CONSTITUYENTE” le sirve de excusa de lo que resulta una constitución confrontada y no consensuada. Se inicia la polarización política y la incipiente oposición (vestigio del régimen anterior) acepta el esquema polarizante.
• Las votaciones en los referendos que convocan a la constituyente, la elección de los constituyentitas y la aprobación de la nueva constitución reflejan una severa ampliación de la abstención también como muestra del rechazo al “modo” Chávez, esa abstención que llegó al 62% incluía a electores que habían votado por Chávez en 1998.
• La elección de la relegitimación configura con Arias Cárdenas el primer esbozo de lo que hoy es electoralmente la oposición.
• De ahí en adelante hasta las últimas votaciones del 2009, pasando por todos los movimientos sociales y de protestas que han ocurrido en el país la bandera del Chavismo ha sido NO VOLVERAN y la de la oposición ha sido CHAVEZ VETA YA. Esas dos simbologías excluyentes se colocan de espalda al requerimiento de cambio instalado aún en la conciencia de la gente.
• Chávez se configura como una propuesta inconveniente para el país,
• La oposición se convierte en “RESTAURADORA “ del viejo régimen
• Chávez crece de los nuevos votantes
• La oposición crece de los abstencionistas
• Las fuerzas electorales están equilibradas, apenas 500.000 separan a la oposición de un triunfo
• Chávez cuenta entre sus adherente con 1.500.000 votos que no comparten su proyecto. Estos son susceptibles de ser movilizados para una cambio distinto al propuesto por Chávez pero no votaran nunca por la restauración del viejo régimen.
• Entre quienes se abstienen hay cerca de tres millones de potenciales votantes que rechazan al proyecto Chávez y a los restauradores.
• Los nuevos electores previstos para unas próximas elecciones son 1.000.000; Chávez siempre ha crecido de ellos y la oposición no.
• Las mejores votaciones contra Chávez se han obtenido cuando la tarjeta opositora ha sido el NO o el SI
• El bloque que rechaza el proyecto Chávez llegó a 12.000.000 de votantes en 2007.
SIGNIFICACION DE UNA PROPUESTA ALTERNATIVA
En definitiva, disponerse a formular una propuesta de país, un futuro para Venezuela, que es lo que se ha entendido por “alternativa democrática”; comporta en primer termino, el reconocimiento de una errática conducta política sostenida ya por mucho tiempo por el campo opositor, que sin duda alguna ha servido mas para el fortalecimiento y justificación del propósito de Chávez que para alcanzar las condiciones y la posibilidad de construir un país distinto, que a diferencia del que se le promete al pueblo desde la perspectiva de la “revolución”; pueda reconocer el imperativo de una sociedad unitaria pero plural, democrática, deliberante, consensual, libre y tolerante, regida por leyes estables que propendan a garantizar la justicia y la igualdad de derechos; como condiciones precursoras para encontrar el camino a la prosperidad nacional sostenida sobre el trabajo y la educación, superando para siempre la aberrante pobreza que nos simboliza hoy como nación y que históricamente ha servido como justificación a una larga lista de “tiranos emancipadores” y “demócratas clientelares” que han encontrado en el rezago social la forma de asegurarse en el poder y ejercerlo de manera personalista, despótica, sin control y sin ninguna responsabilidad, reproduciendo y ampliando la miseria y la pobreza que los justifico.
En segundo término; una definición estratégica de largo aliento, que tenga como norte al país, que deje atrás las políticas reactivas y urticantes de los lunes frente a lo que haga o diga Chávez los domingos, que abandone el endémico cortoplacismo, que sea un proyecto político que se alimente del sueño de una gran Nación que nos pertenezca a todos; que se sostenga en la fuerza de millones de hombres y mujeres dispersos hoy en toda la geografía nacional, organizados algunos en centenares de partidos políticos nacionales y locales, en organizaciones civiles y redes, en sindicatos y gremios pero sin unidad de propósitos, inconexos, pero expectantes del llamado que los movilice y los una en una cruzada de futuro y esperanza; que sea dirigida por lideres reflexivos, con una inmensa capacidad de rectificación, honestos y cuyo único premio sea su trascendencia como constructores del futuro. Debe necesariamente descubrir las claves de la elaboración de políticas estratégicas en un riguroso y desprejuiciado análisis retrospectivo del comportamiento electoral de los venezolanos en los últimos años, a fin de poder interpretar cabalmente el “mandato popular” que aún hoy sigue siendo incomprendido; el rigor de la planificación estratégica nos obliga al reconocimiento minucioso y puntual de las circunstancias en las que se despliega la estrategia, esa circunstancia es la electoral, no es otro el camino escogido, aún cuando las limitaciones en esa materia y el ventajismo oficial configuren una gran desigualdad estamos compelidos a ganarle al régimen con las mismas normas y condiciones que él ha generado para perpetuarse.
Una formulación estratégica comporta no solo el reconocimiento del escenario electoral, implica también descubrir las debilidades de quien se opone a un cambio en positivo para el país y se afirma en su propósito hegemónico, pero sobre todo significa la disposición a vencer la rigidez y las limitaciones de las conductas y las formas como hemos venido actuando hasta ahora frente al régimen. Un cambio de estrategia, debe comprender el desmontaje de la estrategia del adversario, que ha quedado identificada en el transcurso de todos estos años con el lema “NO VOLVERAN”. Una estrategia comporta la realineación de las fuerzas de que se disponen para proponerse y alcanzar un cambio en Venezuela y hacer que las mismas toquen y sensibilicen los espacios electorales que se necesitan para configurar una nueva y amplia mayoría. Una estrategia como la planteada obliga al reconocimiento de las debilidades propias, de las limitaciones que tenemos para ser reconocidos genuinamente como agentes de un cambio, significa postergar los intereses propios, colocando a Venezuela como centro del propósito. No concebir así la oferta de una “alternativa democrática” la misma se convertiría en una peligrosa hipocresía y colocaría a la inmensa mayoría de los venezolanos en la más completa orfandad política frente a la presión totalitaria.
Solo una propuesta de País, alternativa, que supere los déficit del viejo régimen, y las inconveniencias del proyecto Chávez; que se encuentre con la exigencia de un país unido, que trabaje, prospero, seguro, con esperanzas; será la que convoque esa intacta voluntad de cambio instaurada en el sentimiento y la conciencia de la gente.
Esta alternativa no versa solo sobre un “programa”; ni sobre la exclusiva unidad de la oposición, debe ser efectivamente un nuevo mensaje de esperanza; que pueda tener una expresión organizativa de esa voluntad de cambio, donde puedan encontrarse en un mismo propósito todos los que han rechazado el proyecto Chávez, y debe contar lógicamente con un isotipo o emblema que los cobije a todos (tarjeta) y con un liderazgo que no pueda ser identificado con el viejo régimen.
Ninguno de estos elementos de la nueva estrategia puede ser disociado a riesgo de tener una estrategia chucuta en trance de ser derrotada.
NOTA
El gobierno enfrenta serias dificultades por sus limitaciones electorales, agravadas por la estrechez económica y su situación internacional.
El diferimiento de las elecciones municipales es un síntoma de las dudas gubernamentales sobre sus resultados; esa misma significación lo tiene la nueva ley electoral.
En estas circunstancias puede aparecer de improvisto una convocatoria a elecciones cualquiera elles sean incluyendo una constituyente.
EL TIEMPO APREMIA…!!!!!!
sábado, 20 de diciembre de 2008
CARTA DE BOLIVAR AL SENADO COLOMBIANO SOBRE LA REELECCION
Me ha sido tan honrosa como satisfactoria la recepción del despacho de V.E. en que me participa que las elecciones para la Presidencia de la República, habían recaido en mi, y que el Congreso, animado de los sentimientos del pueblo, había repetido la expresión de la voluntad general.Inútil sería expresar la emoción..por la bondad de Colombia…y hasta mis deseos ¿pero no me será lícito rechazar con reverente sumisión a la República, un decreto popular que viola de hecho su propia voluntad, la Ley Fundamental?
La Constitución no quiere que un ciudadano rija la nación por mas de ocho años; ya la he mandado catorce en medio de la guerra y la revolución; entre las leyes y la dictadura. Mi horrible profesión militar me ha obligado a formarme una conciencia de soldado, un brazo fuerte que no puede manejar el Bastón sino la espada. El hábito de la guerra,…me han puesto fuera del mando civil. Lo digo con rubor, más debo confesarlo.Además…la honrosa lección que me ha dejado el héroe ciudadano, el padre de la gran República Americana no debe ser inútil para nosotros. El pueblo quiso nombrarlo nuevamente para la Suprema Magistratura; generosamente mostró el peligro…de continuar indefinidamente el poder público en manos de un ciudadano…y tan sublime lección me dice lo que debo hacer…Yo no puedo mandar más, Exmo. Señor, la República Colombiana; mi gloria me lo prohíbe y la libertad de Colombia me lo ordena. Sírvase V.E. ser el órgano para trasmitir al Congreso de la Nación mi respetuosa negativa….De todos modos y en todos casos, Colombia debe contarme siempre en sus filas…para defender sus leyes…Mi consideración y profundo respeto
SIMON BOLIVAR
DUDAS RAZONABLES SOBRE LA ENMIENDA
En Universal 7/12/2008
1. ¿Qué artículo de la Constitución desea cambiar el Presidente?, ¿cuál es el efecto práctico de este cambio? El artículo 230 de la Constitución vigente desde 1999 establece que el período presidencial es de seis años y que "el Presidente de la República puede ser reelegido de inmediato y por una sola vez para un nuevo período". Chávez aspira a que el artículo quede redactado de la siguiente manera: "El período presidencial es de seis años. El presidente o presidenta de la República puede ser reelegido (a)". Este cambio implica que Chávez puede presentarse a la reelección en el año 2012.
El Pueblo no come enmienda
Teodoro Petkoff:
Editorial, Opinión, Política. Tal Cual
Sólo por no dejar, pero para que quede para la historia de este tiempo de ratas, hay que hacer algunas consideraciones jurídicas sobre la enmiendita. La posibilidad de introducir enmiendas a la Constitución está planteada en el Título IX de ella, cuyo título es De la Reforma Constitucional.
Este título es genérico y alude a las tres opciones para reformar la Carta Magna, que son, precisamente, la Enmienda, la Reforma propiamente dicha y la Asamblea Constituyente. El Capítulo I de este Título se denomina De las enmiendas y alude a este mecanismo específico de reforma, definiéndola y estableciendo los procedimientos para llevarla adelante. El Capítulo II, De la Reforma constitucional, pauta las normas para la reforma en estricto sentido y el Capítulo III, De la Asamblea Nacional Constituyente, se explica por su propio título.
Como se ve, pues, la Enmienda es una de las tres maneras de reformar la Constitución y cuando el artículo 345 declara que “La iniciativa de reforma constitucional que no sea aprobada, no podrá presentarse de nuevo en un mismo periodo constitucional a la Asamblea Nacional”, alude, obviamente, a la reforma en su sentido genérico, ya sea ésta por vía de Enmienda o de Reforma propiamente dicha o por vía de una Constituyente. Incluso si algún leguleyo quisiera argumentar que esa prohibición sólo cuenta para la “Reforma” considerada en el Capítulo II, dejando fuera a las Enmiendas, tropezaría con el espíritu de la normativa general del Título IX, que abarca las tres vías para reformar la Carta Magna. Se cae de maduro que el constituyentista, al vetar la presentación por segunda vez de una Reforma derrotada, tenía en mente el mismo veto para ese otro modo de Reforma que es la Enmienda.
Carece de toda lógica que el constituyentista haya dejado abierta la posibilidad de que una misma enmienda derrotada pueda ser presentada, en un mismo periodo constitucional, tantas veces como quiera la voluntad de su patrocinante. De hecho, esta prohibición perseguía, entonces, blindar “la mejor Constitución del mundo” contra toda tentativa de enmienda o reformapor parte de la oposición.
Pero, ahora, la interpretación que ha dado Su Alteza Real constituye otra muestra de su temperamento tiránico y de su desprecio absoluto, típico de la personalidad narcisista, por toda norma o ley que no sea la que segrega su propia voluntad. De manera que lo que se está haciendo actualmente configura un verdadero fraude a la Constitución; el enésimo ultraje a ella por parte de su principal promotor, Hugo Chávez. Cómplice de este asalto es la Asamblea Nacional, que se ha prestado, como era seguro que lo haría, para esta mamarrachada “constitucional”. De modo que a esta burla a la decisión popular, expresada el 2D, no queda más camino que oponer una nueva derrota en la fecha que sea fijada para la celebración del referéndum. Ese día Su Majestad descubrirá, nuevamente, que este pueblo no come enmienda.
viernes, 19 de diciembre de 2008
QUE VERGUENZA DE ASAMBLEA
A los periodistas les dificultaron su trabajo, practicamente los confinaron a determinadas areas y los sometieron a tortura con ruidos que escedian los decibeles tolerables. La protesta de un grupoo de fablistanas con guaramo en las venas no se hizo esperar, solo para que la Presidenta de la Asamblea transfigurada y exudando todos los odios y rencores que la asedian y que es incapaz de contener, se regodeara en el insulto, la amenaza y la ofensa contra quienes calificó de "periodistas opositores", como si esa inventada condición fuera suficiente razón para sus agravios.
La sesión fue una exposición de mal gusto, intolerancia y chabacanería rampante y, por si fuera poco, una demostración insuperable de "jalabolismo" al "lider" al que se calificaba, de isustituible, imprescindible, infalible y eterno, entre otras menudencias, llegandose a compararlo con grandes lideres universales.
Que pena, haciendo abstracción de lo inconstitucional y arbitrario de la iniciativa de reelección personalista, a la que ya le dijimos que NO hace un año, podría haber sido una opoortunidad magnifica para la tolerancia, para demostrarle al paíos que se es capaz de escuchar con respeto a quienes piensan distinto, que se tiene una idéa de que es lo que se quiere con el estado, mas allá de consolidar la dependencia de todos los poderes públicos de un solo hombre; pero NO, era pedirles demasiado aspirar a un debate de idéas y pareceres. ¿Como si no hay?
Rueda de la Historia: LA REELECCION DE TRUJILLO (1934) INICIO LA DICTADURA
Por Victoriano Felix Historiador / periodicoprimicias@gmail.com
domingo 7 de diciembre de 2008,
“Al aceptar definitivamente que mi nombre sea postulado para la Presidencia de la República, en el período 1934-1938, he querido dirigirme a todos los hombres a cuyo esfuerzo está confiado el éxito de la campaña… no hay peligro en seguirme… porque en ningún momento la investidura con que pueda favorecerme el resultado de los comicios de Mayo servirá para tiranizar la voluntad popular a la cual serviré lealmente en el porvenir”.
El "Generalísimo" Rafael Leonidas Trujillo Molina
En ese fragmento del discurso en el cual aceptaba repostularse a la reelección a Trujillo le traicionó el subconsciente al utilizar la frase "tiranizar", que fue precisamente a lo que sometió a la Sociedad Dominicana, a partir del gobierno de 1934.Ese segundo período se afianza radicalmente la dictadura. Se recrudecen las medidas de control a la ciudadanía y con ellas los aprestos represivos equivalente a la prisión, asesinatos y exilio.En el mismo 34 fueron apresados cerca de una veintena de jóvenes intelectuales, disidentes de los métodos trujillistas. Entre estos estaban, el Dr. Juan Isidro de Moya, Francisco Olivieri, José Dolores Alfonseca y el escritor Juan Emilio Bosch Gaviño. Fueron internados en la "Torre del Homenaje"(Fortaleza Ozama) y condenados a elevadas prisiones y multas, por "atentar contra la seguridad del Estado".Bosch, que para entonces contaba con 25 años ya había publicado su libro de cuentos "Camino Real" y trabajaba en "La Mañosa".Ya para el año 1941, Trujillo y su dictadura tenían total control de la República. Obtuvo amplia adhesión de significativos núcleos pensantes que prefirieron evitarse persecuciones que darían al traste con su libertad y/o sus vidas. La intolerancia de opinión crítica empezó a evidenciarse con el cierre del tradicional periódico "Listín Diario" que se había mantenido desde su fundación en 1889. Como periódico de importancia, pero editorialmente oficialista, quedó "La información", de Santiago. En 1942 el aparato propagandístico del régimen adquirió en los Estados Unidos los talleres del The New York Times y surgió "La Nación". En 1948 fue adquirido en forma parecida el diario "El Caribe", lo que vendría a conformar la vasta plataforma publicitaria trujillista, al estilo del nazismo alemán. Concomitante con esto, el dictador puso en marcha el clientelismo político en compra de voluntades, especialmente de entes que otrora pertenecieron al Partido de Horacio Vásquez y agregado a eso, la formación del partido único: el todopoderoso PARTIDO DOMINICANO, al que en forma obligatoria, pertenecían todos los ciudadanos, en edad de votar.Con tal plataforma ideológica y de poder mantuvo subyugada La Sociedad... hasta el momento de su ajusticiamiento el 30 de mayo de 1961. En el año 1962 el Prof. Juan Bosch, luego de retornar de un largo exilio en Cuba, sale triunfante en las primeras elecciones libres pos-Trujillo; y ya instalado como Presidente de la República una Constitución que le propicia a la República una Constitución auténticamente democrática, prohibiendo la Reelección de la presidencia.La eminencia del pensamiento de Bosch se situaba acertadamente con proyección futurista del acontecer político nacional, a sabiendas de que las reelecciones de Trujillo, fueron causantes de todos los males sufridos por los dominicanos
Sin propósito de enmienda
Todavía no se acaban de publicar los resultados definitivos de las elecciones del 23-N, y ya el señor Chávez ha metido al país en otra campaña de confrontación política sobre su obsesión personal: el continuismo en Miraflores. Queda demostrado, por enésima vez, que la sustancia del llamado "proyecto histórico bolivariano" cabe en 6 palabras: "¡Uh ah Chávez no se va!"... No le importa que ya el pueblo venezolano diera su veredicto al respecto, al desaprobar la reforma constitucional en el referendo del 2-D del 2007. Tampoco que la propia Constitución de 1999 establezca que una materia consultada y decidida negativamente por la vía referendaria no pueda volverse a plantear en el período constitucional correspondiente. Nada de eso tiene valor alguno para el mandatario rojillo, y ahora la excusa es impresentable: "no es que yo quiera sino que el pueblo me lo pide"... Eso mismo han dicho, con exactas palabras, buena parte de los gobernantes con aspiraciones perpetuas, tanto en la Venezuela pre-democrática, como en los países de medio mundo que han padecido el afán vitalicio de los gendarmes. En ese sentido recomiendo la lectura del más reciente libro de Ramón Guillermo Aveledo: "El dictador: anatomía de la tiranía", que analiza la trayectoria de los más conspicuos mandamases del siglo XX: Hitler, Mussolini, Fidel, Franco, Mao y el dominicano Trujillo. Un denominador común a todos es el afán del mando perpetuo... Ahora bien, al tratar de imponer sus deseos sobre el conjunto del país, de una manera mandona y forzada, el señor Chávez puede estar cometiendo uno de los errores más crasos de su larga estadía en el poder. Pero resulta que está apremiado por las circunstancias económicas, ya que el derrumbe de los precios petroleros nacionales --de 126 dólares a comienzos de julio a menos de 40 en los inicios de diciembre-- implica que el tiempo corre en contra de sus pretensiones de dominio. Y vaya que pretensiones, porque no satisfecho con llevar 10 años largos en la Silla del caserón de Misia Jacinta, siendo que además le quedan 4 más de acuerdo a la norma constitucional --tanto como el mandato completo del nuevo presidente de EEUU, Barack Obama; ahora exige que le permitan permanecer por una "ñapa" de por lo menos una década adicional a enero del 2013, fecha en que termina su actual sexenio presidencial. En otras palabras, un venezolanito que tenía 10 años cuando Chávez ganó las elecciones de 1998 --que estaría, entonces, en sexto grado de primaria--, cumpliría 25 años en el 2013, ojalá y convertido en un profesional hecho y derecho, y quizá con familia propia. Y si el señor Chávez obtuviera la reelección solicitada, a lo mejor llegaría a los 40 años o más --con nietos y todo--, y aún Chávez seguiría como jefe de Estado. Eso es absolutamente incompatible con el más mínimo sentido de la democracia. Por ello la lucha por derrotar a la enmienda continuista no es que sea contra el señor Chávez como tal, que al fin y al cabo tendrá por delante un cuatrienio para seguir mandando, sino una nueva batalla para defender los derechos democráticos de los venezolanos, siendo el gobierno alternativo o la alternancia de los gobernantes, uno de esos derechos fundamentales de cualquier ciudadano, sea o no partidario de la tolda oficialista. Un motivo extra debe impulsar la voluntad anti-reeleccionista: la única vía para contrarrestar el acoso descarado a los gobernadores y alcaldes no-oficialistas por parte del Estado bolivarista es, precisamente, la derrota de la enmienda. Porque si ésta pasara, y por tanto se fortaleciera aún más el poder presidencial, el acoso se redoblaría en estrangulación y la ingobernabilidad se haría irreversible. A esta enmienda hay que decirle "No", o mejor dicho, reiterárselo. De lo contrario la aspiración plural y multicolor de la nación quedaría virtualmente encerrada en una jaula roja-rojita. Venezuela tiene la palabra y el voto para hacer valer su decisión.
Los mandatos continuos mas largos
27 años seguidos. Ese es el tiempo que ha durado el gobierno del general Juan Vicente Gómez, el cual ha sido el más extenso en la historia de Venezuela. El dictador tachirense asumió las riendas del país en 1908, cuando derrocó a su compadre Cipriano Castro; y las dejó el 17 de diciembre de 1935, el día que murió. Durante sus casi tres décadas de gobierno la Presidencia de la República fue ocupada en varias ocasiones por otras personas (José Gil Fortoul, 1913-1914; Victorino Márquez Bustillos, 1914-1922; y Juan Bautista Pérez, 1929-1931). Sin embargo, Gómez, en su condición de comandante del Ejército, fue siempre el que tuvo la última palabra en todas las decisiones que se adoptaron durante los lapsos en los que supuestamente no ejerció la Jefatura del Estado. 14 años seguidos. Habrá pasado en el Palacio de Miraflores el presidente Hugo Chávez cuando termine su actual mandato en enero de 2013. El actual Jefe de Estado incluso superaría en tiempo a Rómulo Betancourt (1945-1948 y 1959-1964)), Carlos Andrés Pérez (1974-1979 y 1989-1993), Rafael Caldera (1969-1974 y 1994-1999), quienes ejercieron la Presidencia en varias ocasiones. 9 años seguidos. Estuvo Cipriano Castro al frente de la Jefatura del Estado (1899-1908).
Movimiento Cívico no partidista
En la historia dominicana
“LA REELECCIÓN HA SIDO ANTIDEMOCRÁTICA”
Comisión de Reformas Políticas
El reeleccionismo, el continuismo en el poder, ha sido en el país, como en la mayor parte de las naciones latinoamericanas, fuente de corrupción y avasallamiento del pluralismo político y de aniquilación de las prácticas democráticas.
Para mantenerse en el poder nuestros gobernantes han apelado a todas las prácticas que vulneran la libre competencia, abusando de los recursos del Estado, persiguiendo a los opositores y doblegándolos mediante la coacción o el soborno, sin descartar el encarcelamiento, el exilio y el asesinato.
Las peores dictaduras latinoamericanas, como la de Rafael Leonidas Trujillo Molina, se afianzaron en el poder mediante los métodos más sangrientos y antidemocráticos, pero guardaron las formalidades instituyendo la reelección y realizando periódicas mascaradas electorales.
La experiencia es diferente en las sociedades europeas y norteamericana, donde la democracia lleva muchas décadas firmemente asentada y las instituciones operan independientemente de quienes estén al frente del Estado. Allí la reelección consecutiva de ninguna forma pone en peligro la institucionalidad democrática.
En la República Dominicana la precariedad institucional y el infantilismo democrático pesan todavía como un legado histórico que debemos superar. El día en que el presidencialismo y el abuso del poder no estén por encima de la institucionalidad del Estado no será ningún peligro reabrir las puertas a la reelección consecutiva, que casi siempre ha comenzado por "sólo una" para luego consagrada por períodos indefinidos.
Reeleccionistas han sido en nuestra historia Pedro Santana, Buenaventura Báez, Cesáreo Guillermo, Ulises Heureaux, Horacio Vásquez, Rafael 1. Trujillo y Joaquín Balaguer, quienes han gobernado la nación en más de dos tercios de los 158 años de vida republicana, la mayor parte de ellos bajo el signo de la dictadura o la tiranía.
En cambio, los presidentes más democráticos, desde el padre Gregorio Billini y el arzobispo Fernando Arturo de Meriño, a Ulises Francisco Espaillat, Juan Bosch, Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco y Leonel Fernández, fueron los que no se reeligieron. Casi todos militaron en el anticontinuismo como forma de superar la opresión política.
Antirreeleccionistas fueron los Trinitarios, que en 1844 consagraron la no reelección consecutiva en nuestra primera Constitución, aunque de inmediato un cerco militar a la Asamblea Constituyente, ordenado por quien ejercía el poder (el general Pedro Santana) obligó a hacer una excepción otorgándole al mismo dos períodos consecutivos. '
Enemigos jurados de la reelección y el continuismo han sido los más preclaros pensadores y conductores políticos de nuestra historia, desde Juan Pablo Duarte y Gregorio Luperón, hasta Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez.
Por lo menos 35 reformas a la Constitución de la República se registran en nuestra historia, en una ocasión hasta tres en el mismo año, y casi todas tuvieron que ver con los empeños continuistas de nuestros gobernantes o con los anhelos de los luchadores democráticos por eliminar esa fuente de tiranía y opresión tras liquidar una dictadura.
Dijeron que no, pero se reeligieron
Resulta relevante que los mayores reeleccionistas de nuestra historia dijeron profesar el anticontinuismo antes de llegar al poder, pero cambiaron de criterio poco después de afianzarse en el mismo. .
Ulises Heureaux era un militante del credo democrático, pero a partir de su segundo período y tras ser convencido de que siguiera en el poder, renegó de los principios y terminó convertido en tirano hasta su ajusticiamiento en 1899.
Horacio Vásquez se juramentó en 1924 comprometido con el principio de la no reelección incorporada a la Constitución por reforma del mismo año, atendiendo a un amplio acuerdo político nacional. Cuando sus fanáticos promovieron la prolongación y luego la reforma para restaurar la reelección llegó a proclamar que "no permaneceré en la Presidencia de la República más de los cuatro años consignados en la reforma y resignaré el Poder ante la Asamblea Nacional".
Tras la ignominiosa prolongación de su período de gobierno hasta 1930, y cuando se aprestaba a consumar la reelección, Horacio Vásquez fue depuesto por un "movimiento cívico" que denunciaba el continuismo, apoyado por el jefe de la Guardia Nacional,
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Rafael Leonidas Trujillo, abriendo las puertas a la más prolongada tiranía de nuestra historia.
Al aceptar su nominación a la presidencia de la República, Trujillo hacía profesión democrática y anticontinuista y proclamaba: "no hay peligro en seguirme, porque en ningún momento la investidura con que pueda favorecerme el resultado de los comicios de mayo servirá para tiranizar la voluntad popular a la cual sirvo en estos momentos y a la que serviré lealmente en el porvenir".
Ello no fue obstáculo para que tan pronto se juramentara como presidente procediera a eliminar toda disensión y se reeligiera él mismo en 1934,1942 Y 1947, Y para que impusiera presidentes títeres en otras tres ocasiones, siempre con farsas electorales, hasta caer ajusticiado en 1961.
Tras juramentarse en 1966, el Dr. Joaquín Balaguer afirmó: "El mandatario que en estos momentos está obligado a cumplir y hacer cumplir la Constitución de 1966, no aspira a ser reelegido, y la única gloria que apetece es la de ser uno de los pocos dominicanos que saben anteponer la conveniencia de la nación y su porvenir democrático a sus propias apetencias y a sus propias ambiciones".
Esa y muchas otras proclamas similares no le impidieron reelegirse sucesivamente en comicios siempre cuestionados, algunos de ellos sin oposición, en 1970 y 1974 Y luego en 1990 y 1994, manteniendo subyugadas las instituciones democráticas y con la nación al borde del enfrentamiento.
Absolutismo presidencial y abuso del poder
El presidencialismo que ha regido la nación desde su fundación ha facilitado el abuso del poder y de los recursos del Estado en los empeños continuistas, prostituyendo la acción legislativa y de la justicia, comprando opositores de todos los niveles y pasando a la persecución, cuando no han podido ser doblegados.
Están demasiado frescos en la memoria colectiva los procesos electorales viciados por la ambición continuista hasta 1994, cuando para superar una crisis política de grandes proporciones hubo de ser pactada una reforma constitucional, que prohibió la reelección, separó las elecciones presidenciales de las congresionales y municipales, estableció la mayoría absoluta para la elección del presidente, e instituyó los colegios electorales "cerrados" y el Consejo Nacional de la Magistratura para elegir la Suprema Corte de Justicia.
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Los procesos electorales con reelección se caracterizaron en nuestra historia por el derroche de los recursos estatales para ganar simpatías y comprar votos y partidarios, subordinando la inversión pública al interés continuista, politizando a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional e instrumentando la justicia como mecanismo de persecución de los disidentes.
Todavía no hay garantías de que decenas de miles de activistas y de cuadros altos y medios no puedan ser pagados con fondos del presupuesto nacional para promover el continuismo, y de que grandes partidas del presupuesto nacional no sean desviadas a la acción partidaria. Hasta el magnífico negocio que siempre ha sido la Lotería Naci6nal fue quebrado, como muchas otras empresas del Estado, en las campañas reeleccionistas.
La prueba de que todavía no existen esas garantías es que en el proceso por restablecer la reelección presidencial, legisladores del mismo partido en el poder han denunciado la concesión de privilegios y contratas como forma de comprar conciencias, así como numerosos mecanismos de presión. A pesar de que el Presidente de la República ha insistido en rechazar el proyecto continuista.
Sentimiento nacional y compromiso programático
El rechazo de la reelección presidencial inmediata es un sentimiento nacional bien profundo, enraizado en nuestra experiencia histórica, que se ha ratificado en las encuestas sobre cultura política y en las de estados de opinión.
Pero es también un compromiso del partido en el poder, del cual proceden ahora los mayores esfuerzos por revivir el continuismo, aunque desde su fundación ha consagrado la no reelección en sus estatutos y en sus programas de gobierno. Es justo consignar que muchos de sus legisladores y dirigentes, desde el Presidente y la Vicepresidenta de la nación, se han opuesto al empeño por reabrir las puertas al reeleccionismo.
Algunos de los que ahora desde el poder pretenden la reelección fueron compromisario s de los postulados de la Constitución de 1963, que la prohibió absolutamente, y de las reformas de 1994, que la vetan en períodos consecutivos.
Contradicen abiertamente los criterios del líder de ese partido, probablemente el más explícito teórico del antireeleccionismo en nuestra historia, el doctor José Francisco Peña Gómez, quien hasta su muerte en 1998 sustentaba que "el compromiso contraído por el Partido Revolucionario y sus dirigentes con la no reelección es insoslayable. Esos
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acuerdos están vigentes, son parte de la historia y de la mística del PRD, son parte de su orgullo, de su gloria, de su luto y de su sangre, de sus muertos y de sus vivos".
Desde su tesis doctoral, publicada en parte recientemente por sus partidarios, Peña Gómez argumentó a fondo contra la reelección y el continuismo, llegando a sustentar que "es la marca que han dejado impresa en el derecho constitucional el despotismo y la opresión. Por eso ningún gobierno que lo ha hecho consignar en una constitución ha sido plenamente democrático."
El líder perredeísta añadía que "el estudio de las reelecciones revela la existencia de leyes históricas inmutables que nadie ha podido hasta ahora desafiar exitosamente en nuestro país. En efecto, todos los presidentes que han concurrido a las elecciones desde el poder han ganado las mismas indefectiblemente y tras cada victoria de los reeleccionistas la opresión ha sido mayor".
No caben comparaciones con Estados Unidos
Los reeleccionistas de nuevo cuño han querido sustentar su empeño en la experiencia de los Estados Unidos, donde se permite una reelección consecutiva, o en las democracias parlamentarias de Europa, donde el continuismo no tiene más límites que los que puedan establecer los electores
Pero esas comparaciones no tienen fundamento real y lucen hasta burlescas, a la luz de nuestra experiencia histórica, incluso la reciente, y de la debilidad de nuestras instituciones democráticas.
Las reformas constitucionales de 1994 apenas han dado sus primeros frutos en las tres últimas elecciones nacionales, incluyendo las presidenciales de 1996 y 2000. Por primera vez en la historia dominicana tenemos tres comicios consecutivos sin que se haya producido la impugnación de los resultados ni siquiera en una sola mesa de votaciones.
Es obvio que la nación ha avanzado en estos últimos seis años en la institucionalidad democrática, pero todavía no lo suficiente para garantizar que no se repetirá el abuso del poder en el esfuerzo reeleccionista. El presidencialismo sigue siendo excesivamente fuerte, al amparo del artículo 55 de la Constitución.
Faltan todavía muchas otras reformas para disminuir el presidencialismo, para que
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la Contraloría General de la República, la Cámara de Cuentas, y el ministerio público sean independientes del Poder Ejecutivo y cumplan eficientemente sus funciones, y para que la justicia cumpla a cabalidad y diligentemente su responsabilidad de sancionar todo género de malversación de los recursos públicos.
Tampoco hemos alcanzado la madurez institucional para que el Congreso Nacional, más allá de las lealtades a partidos y gobernantes, cumpla su misión de vigilancia y control de los desbordamientos del Poder Ejecutivo.
Cuando se concreten todas esas reformas no causará incertidumbre ni aprensiones el restablecimiento de la reelección presidencial en períodos continuos. Seguramente que entonces tampoco se dividirán enconadamente los partidos, los legisladores y las instituciones sociales en las discusiones del tema. Ni tendrá un rechazo tan generalizado de la opinión pública nacional.
Trabajemos todos intensamente por precipitar esos cambios y perfeccionar la convivencia democrática. Entonces Participación Ciudadana carecerá de argumento para solicitar que se mantenga siquiera por una o dos décadas la prohibición de la reelección presidencial inmediata.
Comisión de Reformas Políticas
Febrero de 2002.
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EL TIEMPO de Colombia-
Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, aseguró que la concertación debería ser la protagonista de su país en las próximas elecciones.
Señaló a EL TIEMPO que los presidentes de su país que fueron reelegidos -Arturo Alessandri y Carlos Ibañez- pasaron a la historia por sus primeros mandatos.
El líder de una corriente moderada en su país y considerado el autor del llamado 'milagro chileno', llegó ayer a Colombia para participar en el foro de Expogestión.
Lagos elogió al presidente colombiano, Álvaro Uribe, a quien visitó ayer tarde. El ex mandatario expresó que aunque muchos ven a Uribe como un presidente de derecha, se sorprende cuando lo ve ejecutar tantas políticas sociales, propias de corrientes ideológicas como la suya.Lagos visitó ayer las instalaciones de EL TIEMPO y aceptó preguntas de los reporteros en la sala de redacción.Las últimas encuestas dicen que Piñera va a ganar en Chile las elecciones presidenciales. ¿Se acabó la concertación? ¿Pierde ésta las próximas elecciones?Creo que hace diez años, 5 años atrás, cuando la presidenta Bachelet fue elegida, a esta altura también las encuestas eran bien favorables al candidato de la oposición. De manera que creo que hace falta bastante para eso. En todo caso hay que ver que es una coalición de 20 años que ha sido perfectamente exitosa desde el punto de vista que se ha mantenido. No obstante va a haber elecciones municipales en octubre y pienso que la concertación debería ser la primera protagonista.¿Qué le hace pensar eso cuando en las encuestas, aunque sea solamente por un punto, es mayor el porcentaje de población que desaprueba la gestión de la presidenta Bachelet, al que la aprueba?Yo estuve cerca también de aquello, 60-65 por ciento, de manera que esas son situaciones, fenómenos del cuadro económico un poco más complejos... Se cortó la luz pero afortunadamente en todo el barrio... Hay un aumento de la tasa de desempleo, un problema inflacionario al cual no estábamos acostumbrados, el dólar ha bajado demasiado y, en consecuencia, las exportaciones se hicieron más difíciles, lo que obligó al Banco Central a intervenir.Mucha gente se pregunta si se acabó el milagro chileno. ¿Va Chile para una inflación de dos dígitos?Somos un país que tiene que importar prácticamente todo el petróleo. Lo que tenemos es una inflación importada. No es una inflación de Chile. Eso hace que mucha gente se pregunte si subir las tasas de interés es el camino más razonable. ¿Volverá a ser candidato presidencial?Pienso que Chile es un país bastante presidencialista, tiene la percepción de que alguien puede resolver las cosas, pero la opinión pública sabe que yo no estoy participando en esa carrera por nombrar el candidato en la Coalición. Ahora hay un poco más de inquietud sobre eso en Chile porque como presidente de la Concertación que fui, mi obligación es participar apoyando a los candidatos a los comicios municipales, pero tengo una actividad internacional bastante intensa. No obstante que me habían renovado el mandato hasta diciembre el 2009 soy enviado especial para el tema del cambio climático no produzco el efecto deseado. ¿Pero sí le gustaría?En el siglo XX dos presidentes fueron reelectos Arturo Alessandri y Carlos Ibañez y ambos están en los libros de historia por lo que hicieron en la primera presidencia no en la segunda.
http://eltiempo.com
Simón Alberto Consalvi, editor adjunto de El Nacional, escribe sobre los problemas que han acarreado la propuesta de presidencia vitalicia a lo largo de la historia venezolana
07 de diciembre 2008 10:26 am - Simón Alberto Consalvi
Ezequiel Zamora y los guerrilleros de la Revolución Federal que incendiaron el mapa venezolano durante cinco años, voceaban dos grandes consignas, "Principio alternativo. No reelección" y "Federación o muerte, no centralismo". Ninguno de los presidentes que habían precedido aquellos tempestuosos tiempos ("el cielo encapotado anuncia tempestad") se había resignado a retirarse del poder luego de ejercerlo, dos o tres veces. "Principio alternativo" no era sino un grito contra la reelección presidencial, considerada como un factor de retraso y perturbación.
En el siglo XXI, tedioso y decadente, la consigna decimonónica retorna a la escena política: "Gobierno alternativo". La presidencia vitalicia ha sido la obsesión del Presidente de la República desde el día que hizo su "juramento". Con tales propósitos intentó el golpe de Estado el 4 de febrero de 1992, lamentablemente frustrado porque de haber triunfado ya pertenecería a la historia, y estaríamos disfrutando de la paz que nos ha negado desde hace ya cerca de veinte años.
Tiene diez en el poder, le faltan cuatro, puesto que la Constitución dispone la toma de posesión del sucesor el 10 de enero de 2013. Para entonces, el jefe de la revolución bolivariana sumará catorce años en la Presidencia. Ahora, rescata la consigna "Uh, ah, Chávez no se va", aunque la reelección fue negada en el referéndum de 2007.
El 15 de agosto de aquel año presentó su proyecto de reforma. Dentro del bosque barroco de propuestas presentó la que lo desvela, y lo hizo como quien no rompe un plato. El documento tenía por título "Anteproyecto para la primera reforma constitucional / Propuesta del presidente Hugo Chávez". No se habla de reelección, sino de "continuidad de elección". Gran refinamiento lexicográfico para eludir la impopular palabra "reelección". Ni don Andrés Bello habría sido más metafórico. Un cuidadoso uso impropio de las palabras, para uso de electores lerdos.
Ninguno de los dictadores del siglo XIX postuló la presidencia vitalicia. Tampoco Cipriano Castro, en el XX, ni, ¡válgame Dios!, Juan Vicente Gómez. Don Cipriano se hizo reelegir, pero no le sirvió de mucho; hizo extender el periodo de tal modo que le tocara presidir el primer centenario de la Independencia. Jurungó tanto el azar, desafió a los dioses, que enfermó, viajó a Europa el 24 de noviembre de 1908, y el compadre Juan Vicente le dio el golpe de gracia el 19 de diciembre.
Ahora nos toca registrar el centenario del golpe de Gómez con otro golpe a la Constitución. Gómez tuvo 17 constituciones. No se sentía eterno y como venían las cosas, las iba toreando. Quizás por eso murió en la cama. Su astucia es irrepetible. La historia, en suma, está llena de lecciones, baste como ejemplo el del Ilustre Americano. Nadie más dueño del país que el general Guzmán Blanco. Y, sin embargo, comprendió que le gente merecía un descanso de tiempo en tiempo. La asfixia es impredecible.
De nada sirvió el referéndum constitucional del 2 de diciembre 2007. El veredicto popular quedó reducido al juego de ruleta: probar hasta que salga el número. Pienso discretamente que tampoco servirá de nada la vuelta de la fortuna, en el supuesto (negado) de que tenga éxito. Para el jefe de la revolución basta el grito de "Uh, ah, Chávez no se va" para que se movilicen sus escuadrones a costa de nuestra paz.
Sin embargo, el dilema no está en las firmas, sino en el hastío popular, en la fatiga, en la repulsa que el país siente por un discurso agresivo y monótono que da vueltas en sí mismo, aturde y nos reduce a rehenes que no podemos ni siquiera disfrutar de las fiestas de Navidad.
Pero hay algo más en el evidente nerviosismo de someter la enmienda reeleccionista "antes de 60 días". En "febrerillo loco" comenzará la estación de las malas noticias. Se acabaron las vacas gordas que permitían prometer villas y castillos. Con el barril del petróleo a menos de 40 dólares, el "socialismo del siglo XXI" será una pesadilla.
"Yo ya me autopostulo para las elecciones del 2012", dijo, ufano, el jefe bolivariano esta semana. Me pareció oír a don Cipriano. De modo que, a apagar radios y televisores, porque tendremos 4 años de campaña. Mucha agua correrá bajos los puentes, menos por el segundo sobre el lago, porque ese no se construirá. Estamos a un siglo del golpe de Gómez, y a 4 décadas de unas elecciones (entre Barrios y Caldera) que se decidieron por 30.000 votos, como recuerda desde Ciudad Guayana el doctor Luis Enrique Díaz, fiel lector. En la era democrática no había hombres "providenciales". La alternabilidad republicana fue una de sus grandes conquistas, pero falló en no prohibir de modo absoluto la nefasta reelección, vicio del cual nadie salió bien en los 200 años de historia a que nos acercamos.
Repitamos con Ezequiel Zamora, el traicionado: "Principio alternativo". "No reelección".
¿Por siempre jamás?
Chávez sabe perfectamente que su propuesta no es atractiva
El Presidente arranca su campaña por la enmienda con un bajo nivel de apoyo a la misma. Mientras su popularidad personal se ubica en 57 por ciento, sólo el 25,5% de los consultados están de acuerdo con la reelección indefinida, mientras que 56% la rechaza abiertamente (el resto se muestra indiferente o no responde). Esto indica que Chávez va a esta "batalla" en negativo, aunque no significa que no tenga los instrumentos para lograr la hazaña. Está apostando a una elección de alto riesgo en la que parece jugarse todo o nada. Es como un paciente a quien el médico le recomendó una operación muy peligrosa, que de no ejecutarse tendría un desenlace terrible. No parece tener alternativas para mantenerse en el poder... y de eso se trata. Su mejor escenario habría sido convocar la enmienda el mismo día de las regionales, si hubiera tenido un triunfo contundente en términos numéricos y simbólicos, pero no fue así. A pesar de su evidente control numérico, los adversarios lograron avanzar en espacios clave, que le movieron el piso a chavistas y opositores. Creo que Chávez no estaba preparado para ese revés y su reacción inmediata fue tímida, como dándose tiempo para diseñar la respuesta adecuada. El problema era que mientras evaluaba y trataba de explicar su triunfo haciendo maromas porcentuales, se materializaba la simbología opositora, esa que había crecido a pesar de las inhabilitaciones y las amenazas presidenciales. Sus adversarios estaban celebrando y los chavistas no entendían bien cómo era eso de que habían ganado si Aristóbulo, Diosdado, Jesse y Mario Silva habían quedado por fuera como la guayabera. Este era un escenario turbio que Chávez debía romper y vaya que lo hizo. Es así como decide iniciar la batalla por la enmienda, aun con los peligros que esto supone para él. Necesitaba terminar el debate sobre quién ganó las regionales. Acabar el cotilleo que involucra a la oposición. Radicalizándose y convocando a una enmienda devuelve las cosas a su lugar: en Venezuela sólo se debe hablar de Chávez, mal o bien, pero de él. La convocatoria le resuelve además varios problemas. Le da un objetivo concreto a su partido, alinea la acción de su gente, lo muestra valiente y fortalecido y apura el paso para evitar que el desarrollo de una potencial crisis económica se lleve por los cachos sus expectativas de gobernar ¿por siempre jamás? Pero Chávez sabe perfectamente que su propuesta no es atractiva. Está tratando de vender un caramelo sueco: ácido y salado. Por eso debe usar una estrategia de mercadeo político mucho más agresiva que la convencional. El espíritu de su propuesta electoral parece claro: o me dejas gobernar o te vas por el barranco. Si votas en mi contra habrá guerra. Si quieres que se mantenga la estabilidad más te vale que votes por la enmienda, te guste o no. Este es el chantaje político en el que se sostendrá su estrategia, sólo que esta vez tendrá que ir más lejos que la amenaza. Para crear esta bóveda de miedo presentará un muestrario de la anarquía potencial que significa el país sin él. Los recién elegidos gobernadores y alcaldes opositores le caen de perlas. Vivirán en carne propia el primitivismo de esta oferta electoral. Las denuncias de una diputada chavista contra Capriles Radonski, antes de que éste se hubiera instalado en su oficina, las estrategias para impedir las juramentaciones de Ledezma y Pérez Vivas, el arrebato de atribuciones y recursos de las gobernaciones y alcaldías que no controlan y las amenazas de otra diputada de "hacerle la vida cuadritos" a los recién elegidos, es sólo el principio de lo que veremos en breve. Chávez o la anarquía, ese es el dilema que deberá enfrentar la población. Falta ver si se lo compran por miedo o finalmente lo castigan. Pero eso sólo nos lo dirá el futuro.
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